Descripción
Descripción
PROPIEDADES DEL ACEITE ESENCIAL DE LAVANDA Descontracturante muscular: el aceite esencial de lavanda es uno de los más eficaces para reducir y eliminar contracturas musculares, calambres, y relajar los músculos después de ejercitarlos. Anti-inflamatoria: los componentes de la lavanda ayudan a reducir la inflamación cuando se utiliza de forma tópica sobre la zona afectada. Antiséptico general y respiratorio: la lavanda tiene la capacidad de eliminar una gran cantidad de bacterias y virus, además de prevenir las posibilidades de infección en una herida o corte. Regenerador y cicatrizante: la lavanda es ideal como tratamiento en problemas de la dermis como el acné, la dermatitis, eccemas o erupciones cutáneas. Sus activos ayudan a limpiar la superficie cutánea y purificarla impidiendo que las bacterias se desarrollen sobre la superficie cutánea. También cicatriza la epidermis en caso de quemaduras por lo que está considerado uno de los mejores aceites esenciales a la hora de regenerar los tejidos. Ansiolítica, antidepresiva y sedante: en aplicación tópica, por inhalación o por ingestión, la lavanda ayuda en estados de ansiedad, irritabilidad y depresión, siendo también un apoyo para personas que sufren insomnio. Eleva la autoestima: además de sus propiedades físicas, la lavanda ayuda a fortalecer nuestra autoestima, siendo de gran apoyo para situaciones difíciles en nuestra vida. USOS PRÁCTICOS Y APLICACIONES DEL ACEITE ESENCIAL DE LAVANDA El aceite esencial de lavanda se ha usado tradicionalmente para ayudar en las siguientes situaciones: Problemas cutáneos: heridas, cortes, eccemas, psoriasis, prurito, cicatrices, acné... Sistema nervioso: insomnio, estados depresivos, angustia, ansiedad, irritabilidad, estrés… Sistema musculoesquelético: calambres, contracturas y espasmos musculares…
